LAS FINANZAS DE LA CAJA MUNICIPAL DE PREVISIÓN SOCIAL

LAS FINANZAS DE LA CAJA MUNICIPAL DE PREVISIÓN SOCIAL

Y la situación de sus afiliados preocupa al Gobierno de la ciudad

En relación a la actual situación económica y financiera de la Caja Municipal de Previsión Social de Esperanza (CMPS), el Departamento Ejecutivo Municipal informa que al día de la fecha, el Estado local no registra saldos pendientes de cancelación de ningún tipo con dicho organismo, habiendo efectivizado el pasado jueves 5 de marzo la totalidad de los aportes y retenciones que establece el marco legal vigente, correspondientes al mes de Febrero del año en curso. En el mismo sentido recuerda además, que en la última semana de Febrero realizó el pago a la totalidad de los agentes municipales en actividad, de todas las horas extras correspondientes al mes anterior; otorgó adelantos de haberes a todo el personal que los necesitó; abonó la totalidad del Bono de Compensación Salarial 2014, y canceló la totalidad de los importes salariales del mes que aún no concluía, según las escalas salariales establecidas en la Paritaria vigente entonces, para todos los trabajadores municipales de la provincia.

 

El cumplimiento irrestricto de estos habituales cronogramas de pagos en tiempo y forma basados en una férrea decisión política de respeto a las leyes vigentes, orden financiero y eficiencia administrativa, aunque tienen como principales e inmediatos beneficiarios a los trabajadores activos y pasivos municipales, redundan -finalmente- en beneficio de toda la comunidad que contribuye con su esfuerzo y solidaria responsabilidad al sostenimiento del Estado y sus obligaciones. No obstante este contexto favorable, la Caja Municipal de Previsión Social de Esperanza presenta en la actualidad -y desde hace mucho tiempo- una situación de déficit operativo debido a que el valor de los compromisos y obligaciones excedían mes a mes al de los ingresos recibidos. Como es de público conocimiento, tal déficit mensual y acumulativo de carácter económico, hizo eclosión durante el ejercicio 2014, y tiene hasta estos días un efecto financiero negativo inmediato.
En realidad, los actuales problemas económicos y financieros de la Caja son estructurales y comenzaron hace muchos años. Ya a fines del año 95′ (apenas a siete años de la entrada en vigor de la Ordenanza que se utilizó hasta nuestros días) una nota dirigida al -entonces -intendente De Pace lo imponía de la necesidad de una reforma integral al sistema legal vigente, adjuntando un proyecto para su discusión. La misiva decía: «el Directorio de esta Caja Municipal de Previsión Social desde 1994, vino analizando y estudiando una serie de reformas a la Ordenanza N° 2.715/88 que actualmente rige el funcionamiento de esta entidad. En el transcurso del corriente año y considerando las reformas introducidas a nivel nacional y las que se impulsan en otros regímenes provinciales y/o municipales, se resolvió encargar la elaboración de un proyecto a un estudio jurídico especializado en materia previsional de la ciudad de Santa Fe. De esta forma, el 14 de noviembre del corriente año, se anticipó copia del proyecto de reforma a integrantes del Honorable Concejo Municipal, para su estudio y análisis. Dada la importancia y urgencia de las reformas a introducir, es que solicitamos a ese Departamento Ejecutivo Municipal, que eleve a consideración y aprobación del HCM el proyecto que adjuntamos…». El extenso expediente aumentó su volumen, creó comisiones, obtuvo estudios y dictámenes, pero nunca el gobierno radical de turno impulsó reforma alguna al sistema previsional. Como se ve, el tema no es nuevo, aunque algunos ahora lo presenten como tal.
Diez años después, el 16 de junio de 2006 ingresó por mesa de movimientos municipal el trámite E-124504-C-06, originado en el Concejo Municipal, donde el cuerpo envió al intendente De Pace para su promulgación definitiva o para ser observada, la Ordenanza N° 3.460 (REF: modificación de la Ordenanza N° 2715/88). El extenso tratamiento, que duró varias horas, tuvo la particularidad que -aunque el bloque radical no se presentó al recinto- se aprobó con el quórum de mayoría simple de los cuatro concejales presentes. Aunque luego, el 3 de julio de ese año, De Pace con el Decreto N° 7.656 vetó totalmente esa Ordenanza con un argumento central de antología al declarar ilegal y nula la sesión del Concejo Municipal.
Es válido entonces, recordar que la Caja Municipal de Previsión Social de Esperanza -fundada en 1929- es un ente autárquico y descentralizado del Estado municipal, dirigido y administrado por un Directorio desde el año 1949 hasta la fecha. Desde hace varias décadas, toda la actividad y alcances de la Caja, así como las atribuciones de sus autoridades están reglamentadas por Ordenanza municipal. Así, el Directorio actual está integrado por dos representantes del personal activo afiliado a la Caja, más un suplente; dos representantes del personal pasivo beneficiario de la Caja, más un suplente; y un representante del Departamento Ejecutivo más un suplente. Los agentes activos y los pasivos se designan por elección directa efectuada por voto secreto y obligatorio de los obreros y empleados por un lado, y por el voto secreto y obligatorio de los jubilados y pensionados por el otro. En tanto, el representante del Departamento Ejecutivo es elegido entre el personal activo y pasivo de la Municipalidad, a instancias del intendente de turno, con el acuerdo del Concejo Municipal. Es este marco reglamentario el que desmiente categóricamente a quienes pregonan de manera irresponsable y mendaz, que la Municipalidad de Esperanza administra el patrimonio de la Caja o liquida y abona mensualmente los beneficios previsionales a los jubilados y pensionados municipales.
Muy por el contrario, ha sido el actual gobierno de la ciudad quién desde el año 2007 a la fecha paga la totalidad de los salarios de los agentes municipales en blanco, abonando los haberes y las escalas establecidas por las normativas vigentes, a diferencia del pasado, cuando durante 15 años consecutivos se abonó hasta el 60 por ciento de la totalidad de los salarios en negro, desfinanciando gravemente a la Caja de Previsión Social, a las cuotas sindicales y a la obra social de los trabajadores. Y fue el actual gobierno quien canceló, en estos años y de manera definitiva, una histórica deuda “flotante” de medio millón de pesos en concepto de aportes previsionales adeudados a la Caja.
También fue el actual gobierno quien brindó ayuda financiera a la Caja de Previsión durante el año pasado, anticipando aportes de diferente naturaleza para que los jubilados y pensionados pudieran cobrar en ese período, en tiempo y forma la totalidad de sus haberes. Y al finalizar el año fue el actual gobierno quien solicitó al Concejo Municipal en vano, debido a la negativa de los ediles de la UCR local, la autorización para utilizar en gastos corrientes el 25 por ciento de los Fondos de Obras Menores 2014. Dinero genuino, con el que se hubiera podido ayudar a la Caja y abonar la obligación del Complemento Salarial 2014 a los trabajadores.

Y finalmente fue el actual gobierno, conforme a la necesidad económica y financiera planteada por el organismo previsional quien solicitó un informe de valuación actuarial de la Caja Municipal de Previsión Social de Esperanza, que se realizó el 14 de Enero de 2014 y se expuso al Directorio, concejales, miembros del Departamento Ejecutivo y gremios, en el Salón Blanco municipal el 6 de Marzo de 2014. De ese proceso de amplio debate surgió la actual Ordenanza N° 3.833, sancionada por el Concejo en los últimos días del 2014, dónde para incrementar los ingresos a la Caja se estableció la obligatoriedad -entre otras modificaciones sustanciales- del aporte de los integrantes del Departamento Ejecutivo y del Concejo Municipal; el incremento del aporte solidario de quienes ya se encuentran gozando del beneficio de la jubilación, preservando la totalidad del beneficio a los jubilados que cobran la mínima asignación; modificar los aportes de los empleados activos; y, en forma progresiva, modificar la edad jubilatoria hasta llegar -luego de aplicada dicha escala- a la edad de 60 años para la mujer y 65 para el hombre, espectivamente.

Por esto días, y ante la actual situación de desfinanciamiento de la Caja y su déficit operativo de arrastre, los mismos que provocaron “la enfermedad” venden con malicia cierto “remedio mágico” instalando la idea que debe ser la Municipalidad quien deberá arbitrar los medios necesarios para cubrir dicho déficit, cuantificado por quien sabe quien, en dos o tres millones de pesos. A esta altura de los acontecimiento, no debiera extrañar esta actitud de quienes saben perfectamente, porque la nueva Ordenanza de la Caja fue sancionada por unanimidad, que el Departamento Ejecutivo Municipal no puede tocar un solo peso del erario público, que no tenga la asignación presupuestaria correspondiente, porque –además- son los mismos que impiden al gobierno municipal la generación y el acceso a recursos genuinos de jurisdicción propia mediante el NO TRATAMIENTO de las ordenanzas de Presupuesto y Tributaria, ni durante el período de Sesiones Ordinarias o ante el expreso pedido de tratamiento en Sesión Extraordinaria solicitado oportunamente por la propia intendente Meiners.
Entre tantas mentiras, estos personajes afirman que “no se puede tener de rehén a los jubilados y a los trabajadores municipales”. La Municipalidad de Esperanza amplía el concepto, en realidad LOS INTERESES MEZQUINOS NO PUEDEN NI DEBEN TENER DE REHEN A TODA UNA COMUNIDAD.