AVANCES EN LA SEGURIDAD VIAL EN LA CIUDAD

AVANCES EN LA SEGURIDAD VIAL EN LA CIUDAD

El Estado local profundiza acciones para evitar el flagelo de la siniestralidad urbana y las conductas desaprensivas

La Municipalidad de Esperanza, a través de la Dirección de Policía Municipal dependiente de la Secretaría de Gobierno, desarrolla en la ciudad políticas de Seguridad Vial basadas en tres ejes centrales: educación, infraestructura y control. A pesar de la histórica escasez de medios y recursos destinados al área, y no obstante lo acotado de los actuales recursos presupuestarios, de manera firme y sostenida, se realizan las tradicionales acciones de control, articulándolas con la educación ciudadana, la comunicación y la prevención, en vistas a disminuir las conductas sociales negativas y peligrosas en el tránsito.

Así, la educación sistemática se constituyó en uno de los pilares de acción pública para la seguridad vial y la prevención de accidentes, ateniendo así la principal causa de siniestralidad en las ciudades, que es el comportamiento de quienes interactúan en el sistema de tránsito. En el mismo esfuerzo, las intervenciones en infraestructura y servicios se tornaron ineludibles, incluyendo obras ejecutadas en función de la jerarquía de las arterias y las condiciones urbanísticas del entorno.
 
Así, el cerramiento de las ochavas de Plaza San Martín, el acceso a la Avda. Argentina en ruta 6, o el nuevo derivador en la intersección de calle Soler con Avda. San Martín, a lo que se debe agregar la modernización y sincronización (onda verde) de la red de semáforos, la instalación de cinemómetros homologados en los accesos principales de la ciudad y la incorporación constante de equipamiento, recurso humano y vehículos, son solo un ejemplo de ello; y se priorizó el cambio de sentido de circulación de arterias que resultan definitorias para lograr un mayor ordenamiento del tránsito en el micro y macrocentro, optimizando la utilización de la infraestructura vial para generar un tránsito más ágil y directo, fundamentalmente en el área céntrica, una de las más complejas de la ciudad. También se estableció oportunamente el sistema de estacionamiento a 45º en importantes arterias del céntrico casco urbano.
 
Se incorporaron, además, agentes de tránsito y se efectuaron cursos intensivos de capacitación, entendiendo que la instancia de control se encuentra asociada a una mejor preparación del personal. En tal sentido, próximamente se efectivizará el respectivo llamado a Concurso para cubrir la Jefatura vacante en la Dirección de Policía Municipal, cuyo titular recibiera recientemente los beneficios de la jubilación.
 
En ese dinámico y complejo contexto, fue puesto en funciones en el día de la fecha el Sr. Leandro Alberto Amaya, (Comisario General (Re) de la policía provincial y titular de la UR V con asiento en Rafaela, entre otras funciones) de amplia trayectoria y con capacitación superior en Seguridad Pública y Ciudadana realizada en el Instituto de Seguridad Pública (ISeP) de Santa Fe, como asesor del Departamento Ejecutivo Municipal a los fines de aconsejar y proponer acciones sobre el funcionamiento del cuerpo de inspectores, desplegando acciones en coordinación con distintas organizaciones y entidades de la comunidad tendientes a lograr la promoción, toma de conciencia, sensibilización y participación de los ciudadanos en los aspectos que resultan de su competencia.
 
También, asesorar y guiar el funcionamiento de la Dirección de Policía Municipal, generando acciones tendientes a la prevención, disuasión, mediación y persuasión  frente a situaciones de riesgo, conflicto y de emergencia en la vía pública; y proponer activas campañas de difusión que fomenten la participación comunitaria, implementando las posibles soluciones preventivas para la construcción de una idea de seguridad como bien común, así como favorecer el dialogo entre los entes gubernamentales responsables legales y administrativos de la seguridad en sus diferentes estamentos y los vecinos, proponiendo las acciones correctivas que se consideraren necesarias ante las autoridades competentes; y promover el tratamiento multidisciplinario y multiagencial de la problemática de la seguridad, que incluya las cuestiones sociales vinculadas a la educación, el trabajo, la salud, las adicciones y cuestiones situacionales/ambientales como iluminación, accesibilidad y tránsito barrial, comunicación, identificación de viviendas y recuperación de espacios verdes públicos y privados en condiciones de abandono, entre otros, convocando siempre que sea posible la participación comunitaria.